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Immigration Enforcement and Mental Health: A Human Rights Crisis

  • Oct 13, 2026

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Detentions, family separations, and deportations in the United States are directly correlated with an exponential rise in fear, grief, trauma, and isolation among Hispanic communities. Since 2021, the average number of individuals detained each day by U.S. Immigration and Customs Enforcement has increased to over 48,000, reaching levels not seen since 2019. Lisa Fortuna, M.D., M.P.H., M.Div., Professor and Chair of Psychiatry and Neuroscience at the University of California Riverside, School of Medicine, spoke with the APA Foundation team about how ICE raids and detainment threaten intergenerational mental health outcomes for both documented and undocumented immigrants.

Silhouettes of people stand before an American flag painted on a brick wall
Stand with Hispanic and Latino communities by joining the APA in their advocacy for policy reform that treats immigrants with dignity.

"What's happening in terms of the impact of immigration enforcement in the Latino community is a human rights and public health crisis," said Dr. Fortuna. "It became very clear with the dismantling of human rights protections that we've had in this country: everything from people's access to asylum, access to immigration court, and the protection of sensitive spaces – places like schools, churches, hospitals, where people need to have the ability to worship or be educated – from ICE raids." She named anxiety, hypervigilance, depression, school difficulty, insomnia, and isolation as some of the many potential mental health consequences.

The APA has multiple position statements on immigration policy, including Care of Medically Vulnerable Migrants in the United States (2019), Mental Health Needs of Immigrants and People Affected by Forced Displacement (2022), Resource Document on the Mental Health Response to Migration Emergencies (2023), and Protecting the Mental Health of Immigrant Children: A Call for Evidence-Based Reform (2025). "The APA has realized and continues to develop this idea that there are many structural and policy-related issues that impact mental health. We need to promote evidence-based care and the science of psychiatry, but more and more, we need to think about policy as critical to the well-being of our communities. This is a situation where immigration policy is health policy is mental health policy," said Dr. Fortuna. In July 2025, Dr. Fortuna and her colleagues at UC Riverside authored a special report in Psychiatric News about the impact of U.S. immigration policy on children and families. Dr. Fortuna takes part in group meetings of therapists and psychiatrists at California public universities who serve primarily Latino communities. Participants report similar outcomes among the populations they serve: the emotional toll of making emergency plans in case the worst happens, the chronic stress of knowing that each time seeing a family member may be the last time, and the devastation of family separation. Documented immigrants are not immune from these traumas, as documented immigrant children can have undocumented parents or other people in their lives and community who are undocumented. Family separation stands to inflict especially long-lasting harms; forced separation from a caregiver is acknowledged as an adverse childhood experience (ACE) that often results in developmental regression or sleep and appetite disturbances.

"Children and adolescents are the canary in the coal mine," said Dr. Fortuna. "When we see that policies are impacting children to the point that there is a negative effect on their development, their mental health, and their education, we need to revisit those policies. We know through the literature that when you are part of a targeted group that is dehumanized and said to be criminals and 'bad people,' that can have a really negative impact on young peoples' identity formation, their sense of safety, their sense of belonging. I've done some studies that show that it even increases suicidality, and unfortunately and very sadly, we have had young people who have died by suicide under these stressors." September 15 through October 15 is Hispanic Heritage Month. Stand with Hispanic and Latino communities by joining the APA in their advocacy for policy reform that treats immigrants with dignity, and read Dr. Fortuna's special report in Psychiatric News to learn more.

Políticas migratorias y salud mental: una crisis de derechos humanos

Las detenciones, las separaciones familiares y las deportaciones en Estados Unidos están directamente relacionadas con un aumento exponencial del miedo, el dolor, el trauma y el aislamiento entre las comunidades hispanas. Desde 2021, el promedio diario de personas detenidas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) ha aumentado a más de 48,000, una cifra que no se registraba desde 2019.

La Dra. Lisa Fortuna, profesora y directora del Departamento de Psiquiatría y Neurociencias de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en Riverside, conversó con el equipo de la Fundación de la Asociación Americana de Psiquiatría sobre cómo los operativos migratorios y las detenciones pueden afectar la salud mental de distintas generaciones de inmigrantes, tanto de quienes tienen un estatus migratorio regular como de quienes no cuentan con documentos.

"Lo que está ocurriendo con la aplicación de las leyes migratorias y su impacto en la comunidad latina constituye una crisis de derechos humanos y de salud pública," afirmó la Dra. Fortuna. "Esto se hizo evidente con el desmantelamiento de las protecciones de derechos humanos que hemos tenido en este país: desde el acceso al asilo y a los tribunales de inmigración hasta la protección de lugares, como escuelas, iglesias y hospitales, donde las personas deben poder practicar su religión, recibir educación y acceder a servicios sin temor a los operativos de ICE."

La especialista señaló que entre las posibles consecuencias para la salud mental se encuentran la ansiedad, la hipervigilancia, la depresión, las dificultades escolares, el insomnio y el aislamiento.

La Asociación Psiquiátrica Americana (APA) ha publicado varias declaraciones de posición sobre políticas migratorias, entre ellas Atención de migrantes médicamente vulnerables en Estados Unidos (2019), Necesidades de salud mental de los inmigrantes y las personas afectadas por el desplazamiento forzado (2022), Documento de recursos sobre la respuesta de salud mental ante emergencias migratorias (2023) y Protección de la salud mental de los niños inmigrantes: un llamado a reformas basadas en la evidencia (2025).

"La APA ha reconocido que existen numerosos factores estructurales y relacionados con las políticas públicas que afectan la salud mental, y continúa profundizando en este enfoque," explicó la Dra. Fortuna. "Necesitamos promover la atención basada en la evidencia científica y los avances de la psiquiatría, pero cada vez es más importante reconocer que las políticas públicas son fundamentales para el bienestar de nuestras comunidades. Esta es una situación en la que la política migratoria también es política de salud y, por lo tanto, de salud mental."

En julio de 2025, la Dra. Fortuna y sus colegas de la Universidad de California en Riverside publicaron un informe especial en Psychiatric News sobre el impacto de las políticas migratorias de Estados Unidos en los niños y las familias.

La Dra. Fortuna participa en reuniones de terapeutas y psiquiatras de universidades públicas de California que atienden principalmente a comunidades latinas. Los profesionales han observado experiencias similares entre las personas a quienes brindan atención: el desgaste emocional de preparar planes de emergencia ante una posible detención o deportación, el estrés constante de pensar que cada encuentro con un familiar podría ser el último y las consecuencias devastadoras de la separación familiar.

Estas experiencias también pueden afectar a las personas que cuentan con un estatus migratorio regular, ya que sus familiares, seres queridos o miembros de su comunidad pueden encontrarse en una situación migratoria diferente. Por ejemplo, algunos niños pueden tener un estatus migratorio regular, mientras que sus padres u otros familiares no cuentan con él.

La separación familiar puede tener efectos profundos y duraderos en el bienestar emocional de los niños. Cuando un niño es separado de manera forzada de una persona responsable de su cuidado, esta experiencia puede afectar su desarrollo y provocar cambios en sus patrones de sueño, apetito y comportamiento.

"Lo que viven los niños y adolescentes nos permite reconocer las consecuencias de estas políticas," afirmó la Dra. Fortuna. "Cuando observamos que las políticas están afectando a los niños hasta el punto de perjudicar su desarrollo, su salud mental y su educación, debemos reconsiderarlas. Sabemos, gracias a la investigación, que pertenecer a un grupo señalado, deshumanizado y descrito como criminal o como 'mala gente' puede tener consecuencias muy negativas en la formación de la identidad de los jóvenes, su sensación de seguridad y su sentido de pertenencia. He realizado estudios que muestran que estas experiencias incluso pueden aumentar el riesgo de suicidio. Lamentablemente, hemos conocido casos de jóvenes que han muerto por suicidio en medio de estas situaciones de estrés."

Del 15 de septiembre al 15 de octubre se celebra el Mes de la Herencia Hispana. Durante este período, la Asociación Americana de Psiquiatría destaca la importancia de proteger la salud mental y el bienestar de las comunidades hispanas y latinas, así como de promover políticas que respeten la dignidad de las personas inmigrantes.

Para conocer más sobre el impacto de las políticas migratorias en la salud mental de los niños y las familias, lea el informe especial de la Dra. Fortuna y sus colegas publicado en Psychiatric News.